Ves un panel marcado como 5 V y 60 mA, miras tu proyecto de 5 V y la idea aparece sola: «esto se conecta aquí y ya tengo un cacharro solar».
Ojalá fuera tan fácil.
Para saber si ese panel puede alimentar un ESP32, un sensor o cualquier otro montaje hay que hacer dos cuentas:
- Comprobar si el sistema puede entregar la potencia que pide el proyecto en cada momento;
- Calcular si durante el día entra más energía de la que sale.
La batería puede guardar energía y cubrir los picos, pero no hace milagros. Si cada día gastas más de lo que el panel repone, antes o después el invento se apagará. Puede tardar unas horas, varios días o una semana, pero acabará ocurriendo.
En este artículo vamos a hacer la cuenta completa con un ejemplo sencillo. Sin paneles milagrosos, sin «energía infinita» y sin confiar la autonomía a un LED que se ha encendido porque le ha dado un poco el sol.

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- 1 La cuenta que decide si el proyecto aguantará
- 2 Paso 1: Averigua cuánto consume de verdad
- 3 Paso 2: Calcula lo que puede producir el panel
- 4 Paso 3: Pasa la batería a Wh
- 5 Paso 4: No te olvides de los picos
- 6 Qué ocurre con el pequeño panel de S‑3
- 7 Haz la cuenta de tu proyecto en este orden
- 8 Errores que hacen fallar la cuenta
- 9 Un momento: aquí hay baterías
- 10 Cuatro dudas que suelen aparecer
- 11 Conclusión
La cuenta que decide si el proyecto aguantará
Antes de sacar la calculadora hay que separar dos conceptos que se mezclan constantemente: potencia y energía.
La potencia es lo que el proyecto está pidiendo en un momento concreto. Se mide en vatios (W):
Potencia (W) = tensión (V) × corriente (A)
Un panel rotulado como 5 V y 60 mA tiene una potencia nominal máxima de:
5 V × 0,06 A = 0,30 W
Esos 0,30 W son una cifra nominal. No significa que el panel vaya a entregarlos desde que amanece hasta que se pone el sol. La potencia indicada por el fabricante se obtiene bajo unas condiciones de ensayo concretas. Luego llega el mundo real con sus nubes, sombras, cristales, mala orientación y cables, y empieza a rebajar expectativas.
La documentación de NREL sobre las condiciones estándar de ensayo explica por qué la potencia nominal sirve como referencia, pero no es una promesa para el panel que tienes en la ventana.
La energía incorpora el tiempo y se expresa normalmente en vatios hora (Wh):
Energía (Wh) = potencia (W) × tiempo (h)
Si un dispositivo consume 1 W durante dos horas, gasta 2 Wh. Si un panel entrega 0,2 W durante cinco horas, produce 1 Wh.
La potencia es una foto. La energía es toda la película. Y para saber si el proyecto sobrevivirá a la noche nos interesa la película completa.

Paso 1: Averigua cuánto consume de verdad
Un ESP32 no consume lo mismo mientras duerme que cuando activa el Wi‑Fi. Tampoco es lo mismo leer un sensor que mover un motor o encender una pantalla.
Por eso no sirve coger una cifra de la ficha técnica y dar el trabajo por terminado. Hay que dividir el funcionamiento en estados y medir el montaje completo: placa, regulador, sensores, LED y todo lo que siga chupando energía cuando creías que estaba descansando.
Para que se vea cómo se hace, usaremos un sensor hipotético que despierta cada diez minutos. Durante 10 segundos consume 1 W y el resto del tiempo se queda en reposo consumiendo 0,005 W.
| Estado | Potencia del montaje | Cómo obtenemos el tiempo | Tiempo diario | Energía diaria |
|---|---|---|---|---|
| Activo | 1 W | 144 activaciones × 10 segundos | 0,4 h | 0,40 Wh |
| Reposo | 0,005 W | 24 h − 0,4 h | 23,6 h | 0,118 Wh |
| Total | — | — | 24 h | 0,518 Wh/día |
De dónde salen esos números
Si el sensor despierta una vez cada diez minutos, lo hace seis veces por hora:
6 activaciones × 24 horas = 144 activaciones al día
Como cada activación dura 10 segundos:
144 × 10 segundos = 1440 segundos = 0,4 horas
Ahora multiplicamos la potencia por el tiempo:
1 W × 0,4 h = 0,40 Wh/día en funcionamiento activo
El resto del día permanece en reposo:
0,005 W × 23,6 h = 0,118 Wh/día en reposo
Sumamos ambos estados:
0,40 + 0,118 = 0,518 Wh/día
Este ejemplo es inventado para explicar el método; no es una medición que haya realizado. En tu proyecto debes sustituir 1 W y 0,005 W por los valores medidos en la entrada de alimentación del montaje.
Si el multímetro te da tensión y corriente en lugar de vatios, calcula primero la potencia:
Potencia (W) = tensión (V) × corriente (A)
Recuerda convertir los miliamperios a amperios. Por ejemplo, 80 mA son 0,08 A.
Las fichas técnicas siguen siendo útiles para saber qué esperar. Por ejemplo, la ficha técnica oficial del ESP32-S3 muestra picos del propio chip de entre 283 y 340 mA durante transmisiones Wi‑Fi, según el modo. Pero ahí no están necesariamente incluidos la placa de desarrollo, la pantalla, los sensores, el audio ni las pérdidas del regulador. Por eso al final manda la medición del cacharro completo.
Paso 2: Calcula lo que puede producir el panel
Una primera estimación útil es:
Energía solar diaria estimada = potencia nominal del panel × horas solares equivalentes × factor del sistema
Las horas solares equivalentes no son las horas que hay luz. Son una forma de juntar toda la energía solar del día y expresarla como si el panel hubiera trabajado varias horas a su potencia de referencia.
Para estimarlas puedes usar la herramienta PVGIS de la Comisión Europea. Introduce tu ubicación y la orientación e inclinación aproximadas del panel. Después revisa los resultados mensuales y presta especial atención al mes más desfavorable en el que quieras mantener funcionando el proyecto. El manual de PVGIS explica cada parámetro con más detalle.
El factor del sistema es una forma de descontar lo que se pierde por el camino: temperatura, orientación imperfecta, cargador, regulador, cableado, batería y suciedad. No existe un número mágico que sirva siempre.
En nuestro ejemplo vamos a usar 0,60 solo como hipótesis de diseño. Es decir, suponemos que aprovecharemos un 60 % de la energía teórica. Si tenemos un panel de 1 W y PVGIS nos da 3 horas solares equivalentes:
1 W × 3 h × 0,60 = 1,8 Wh/día
El sensor del ejemplo consume 0,518 Wh/día y el panel podría aportar 1,8 Wh/día sobre el papel. La cuenta tiene margen, pero todavía no es una garantía: faltan los días malos, la batería, los picos y, sobre todo, probar el montaje real.
Y no multipliques la potencia del panel por 24 horas. La calculadora te dejará hacerlo encantada, pero por la noche el panel seguirá produciendo exactamente nada.
Paso 3: Pasa la batería a Wh
La batería hace de depósito: guarda parte de la energía del día, mantiene el proyecto durante la noche y cubre picos que el panel no puede entregar por sí solo.
Para compararla con el consumo diario necesitamos pasar su capacidad a Wh:
Energía nominal de la batería (Wh) = tensión nominal (V) × capacidad (Ah)
Una celda rotulada como 3,7 V y 2000 mAh —2 Ah— tendría:
3,7 V × 2 Ah = 7,4 Wh nominales
Esos 7,4 Wh son nominales. No todos llegarán al proyecto: hay límites de carga y descarga, pérdidas en los convertidores, temperatura y una capacidad real que puede no coincidir con la etiqueta.
Para una primera estimación puedes partir de la energía nominal, pero para afirmar una autonomía necesitas conocer la energía útil que entrega esa batería en tu sistema y dentro de sus límites seguros.
Y aquí aparece un error muy común: montar una batería enorme para arreglar un panel demasiado pequeño. Una batería mayor da más tiempo, pero no corrige un balance negativo. Es como poner un cubo más grande debajo de un grifo cerrado.
Paso 4: No te olvides de los picos
Puedes tener energía suficiente para todo el día y aun así ver cómo el proyecto se reinicia en cuanto conecta el Wi‑Fi, arranca un motor o suena el altavoz.
El problema es que la cuenta en Wh habla de energía acumulada, pero no garantiza que el sistema pueda entregar mucha corriente de golpe. Comprueba que:
- La batería admite la corriente requerida;
- El cargador y el circuito de protección son adecuados para la química y la celda;
- El regulador entrega la tensión y el pico de corriente sin caer;
- Los cables y conectores no introducen una caída excesiva;
- El panel se conecta a una etapa de carga apropiada, no directamente a la batería.
El balance en Wh te dice si hay energía suficiente. La tensión y la corriente máxima te dicen si esa energía puede llegar cuando hace falta. Una cuenta sin la otra deja el proyecto a medias.
Qué ocurre con el pequeño panel de S‑3
En el robot de escritorio S‑3 utilicé un panel rotulado como 5 V y 60 mA. Su potencia nominal máxima es 0,30 W.
Si la comparamos con los picos de transmisión indicados por Espressif, el propio chip puede demandar aproximadamente entre 0,93 y 1,12 W a 3,3 V durante esos instantes. Y todavía faltan la pantalla, el audio y las pérdidas de la placa.
No hace falta darle muchas vueltas: un panel de 0,30 W no puede sostener directamente esos picos ni demuestra que el robot sea autónomo. La batería tiene que cubrir la diferencia.
El panel puede aportar energía y alargar el tiempo entre cargas, pero todavía no he medido cuánto. Para hacerlo necesitaría registrar el consumo por estados, la producción solar diaria, la corriente que llega a la batería y su capacidad útil. Sin esos datos solo puedo hablar de apoyo solar, no de autonomía.
Hice otra prueba que viene perfecta para poner los pies en el suelo. En la review del módulo solar 18650 medí 15,0 mA detrás de un cristal y 33,3 mA con sol directo y buena orientación, frente a los 60 mA anunciados.
Son mediciones de esa unidad y en esas condiciones. No sirven para decir que todos los paneles de 60 mA rendirán igual, pero sí para recordar algo bastante importante: la etiqueta es el principio de la prueba, no el resultado.
Haz la cuenta de tu proyecto en este orden
Ya hemos hecho las cuentas por separado. Ahora toca juntarlas sin convertir una hoja de cálculo sencilla en una oposición a ingeniero aeroespacial.
1. Mide la potencia de cada estado
Anota la tensión y la corriente del montaje completo mientras está en reposo, trabajando, transmitiendo o moviendo cualquier carga. Calcula cada potencia con V × A.
No uses solo el consumo del microcontrolador si también hay regulador, pantalla, sensores o LED conectados.
2. Calcula cuánto tiempo pasa en cada estado
Cuenta cuántas veces se activa al día y cuánto dura cada activación. Pasa los segundos a horas dividiendo entre 3600.
En el ejemplo:
144 activaciones × 10 segundos ÷ 3600 = 0,4 h/día
3. Calcula el consumo diario
Multiplica la potencia de cada estado por sus horas y suma los resultados:
Consumo diario = Σ (potencia de cada estado × horas en ese estado)
No olvides los consumos permanentes. Un LED de pocos miliamperios puede parecer poca cosa hasta que lo dejas encendido 24 horas.
4. Estima la producción solar del periodo más difícil
Busca en PVGIS las condiciones de tu ubicación, orientación e inclinación. Si quieres que el proyecto funcione todo el año, no diseñes solo con el promedio anual: mira también los meses con menos producción.
Aplica después las pérdidas estimadas del sistema:
Producción útil = W del panel × horas solares equivalentes × factor del sistema
Anota qué factor has usado y por qué. Así podrás corregirlo cuando tengas mediciones en vez de olvidar de dónde salió aquel misterioso 0,60.
5. Compara producción y consumo
La producción útil debe superar el consumo diario con margen:
Margen energético = producción útil diaria − consumo diario
Si el resultado es negativo, el sistema se descargará. Si es positivo por muy poco, puede funcionar en el día perfecto y fallar cuando aparezcan nubes, suciedad o una orientación peor.
6. Dimensiona la batería
Convierte la batería a Wh y calcula cuántos días podría cubrir sin aporte solar:
Autonomía aproximada = energía útil de la batería ÷ consumo diario
Utiliza la energía útil dentro de los límites seguros, no toda la capacidad nominal como si pudiéramos exprimir la celda hasta dejarla tiritando.
Si todavía no la has medido, anota por separado la energía nominal de la etiqueta y deja claro que la autonomía es una estimación. Para conocer la energía útil hace falta una prueba controlada con equipo adecuado para esa batería, respetando los límites de tensión, corriente y temperatura del fabricante.
7. Comprueba el pico de corriente
Anota el pico máximo medido cuando el proyecto arranca, transmite o acciona la carga más exigente. La batería, el regulador, la protección y el cableado deben soportarlo sin que la tensión caiga.
Si no puedes completar alguno de estos pasos, no compres todavía un panel más grande. Primero necesitas ese dato. Comprar componentes a ciegas es una forma estupenda de acabar con un cajón lleno de módulos «que algún día servirán para algo».
Errores que hacen fallar la cuenta
- Comparar los mAh de una batería con los mA de un panel sin incluir tiempo ni tensión.
- Usar la corriente de cortocircuito y la tensión en circuito abierto como si se diesen a la vez en funcionamiento normal.
- Multiplicar la potencia nominal por todas las horas del día.
- Diseñar con el mejor mediodía de verano y esperar el mismo resultado en invierno.
- Interpretar un LED de carga como prueba de que la batería gana energía neta.
- Ignorar el consumo del regulador, los LED y la placa de desarrollo.
- Calcular solo el promedio diario y olvidar el pico de arranque o transmisión.
- Añadir una batería enorme sin corregir una producción diaria insuficiente.
Un momento: aquí hay baterías
Una batería de litio no entiende de bromas, así que conviene tener ciertas precuciones cuando trabajemos con una de ellas. Un panel iluminado puede generar tensión aunque el resto del circuito esté apagado. Desconéctalo o cúbrelo antes de modificar el cableado. Comprueba la polaridad y la ausencia de cortocircuitos antes de conectar la batería.
No cargues una celda directamente desde el panel. Utiliza un cargador compatible con el número de celdas, corriente y límites de tensión, además de las protecciones necesarias. No uses baterías deformadas, dañadas o que se calienten de forma anormal, y vigila las primeras pruebas.
Medir corriente con un multímetro exige colocarlo correctamente en serie y usar la entrada, rango y fusible adecuados. Una conexión equivocada puede provocar un cortocircuito. Si no sabes identificar estos puntos en tu circuito, detente y pide ayuda a una persona cualificada.
Cuatro dudas que suelen aparecer
¿Un panel de 5 V y 60 mA puede alimentar un ESP32?
Por sí solo, normalmente no podrá sostener los picos de una placa ESP32 activa. Sí puede aportar energía a un sistema con batería y consumo medio muy bajo, siempre que el tiempo de actividad, la producción solar y las pérdidas permitan cerrar el balance. Hay que medir el montaje completo.
¿Cuántas horas de sol debo usar en el cálculo?
No uses simplemente las horas de luz. Consulta la irradiación de tu ubicación, orientación e inclinación con PVGIS y revisa el periodo menos favorable en el que quieras que el proyecto funcione.
¿Una batería más grande aumenta la autonomía?
Sí, puede aumentar el tiempo entre cargas si su energía útil es mayor y el sistema es compatible. Pero no hace sostenible un proyecto cuya producción media sea inferior al consumo.
¿Qué margen hay que dejar?
No existe un porcentaje que sirva para todos. Depende del clima, la estación, la orientación, la suciedad, la temperatura, el envejecimiento y de cuánto te importe que el proyecto no se apague.
Deja por escrito las hipótesis y prueba el prototipo en condiciones malas, no solo al mediodía de un día despejado. Si únicamente funciona cuando todo sale perfecto, todavía no está bien dimensionado.
Conclusión
Elegir un panel solar no empieza buscando el que tenga más voltios ni la batería con más mAh impresos en grande. Empieza midiendo cuánto consume el proyecto y durante cuánto tiempo.
Después puedes estimar la producción solar de tu ubicación, descontar pérdidas, dimensionar la batería y comprobar los picos. Si la producción útil supera el consumo con margen y la electrónica aguanta la corriente, el diseño tiene sentido.
Y si la cuenta no sale, mejor descubrirlo con una calculadora que después de soldar medio proyecto. El sol seguirá haciendo lo que le dé la gana, pero al menos dejará de pillarte por sorpresa.
Para seguir desarrollando el proyecto, en la sección de energía solar DIY tienes más experimentos relacionados. También puedes consultar la guía para construir un power bank DIY y la colección de proyectos con ESP32.